Tradicionalmente, la información en las empresas constructoras se ha manejado de forma vertical o en “islas”. Si la gerencia quería saber a cómo se estaba pagando el cemento o el acero en la Obra A, tenía que entrar a un módulo específico, revisar el centro de costos, salir, ingresar a la Obra B y repetir todo el proceso. Por lo tanto, este desgaste no solo quita tiempo, sino que nubla por completo la visión estratégica del negocio.
En el mercado actual, una óptima planificación de obras exige velocidad y comparativos inmediatos. Por esta razón, los datos no pueden estar atrapados en reportes individuales; por el contrario, deben ser transversales para que el equipo tome decisiones antes de que los precios del mercado afecten el presupuesto general. En este panorama, la analítica avanzada se convierte en el pilar fundamental para anticipar escenarios.
A. El peligro de la información fragmentada
Cuando los reportes operan de manera aislada, las ineficiencias se multiplican en la organización:
- Negociaciones débiles: Al no ver lo que compran las otras obras de la misma empresa en tiempo real, se pierde el poder de negociar por volumen con los proveedores. Por consiguiente, los costos se elevan sin necesidad.
- Desviaciones invisibles: Las diferencias de precios entre etapas o manzanas de un mismo proyecto se detectan cuando ya es muy tarde para corregirlas.
- Reportes rígidos: Los directores de obra terminan armando sus propios cuadros en Excel. Sin embargo, esto ocurre porque los sistemas tradicionales no les muestran los datos con la flexibilidad que ellos necesitan.
B. El poder de la transversalidad de datos
Para romper este esquema, constructoras como Viva Mayales integraron herramientas de analítica avanzada como Power BI, conectadas directamente a las APIs de su ERP corporativo. De este modo, el impacto de este cambio transforma la operación en tres frentes críticos:
- Libertad de movimiento: Los líderes ya no tienen que entrar y salir de múltiples pantallas. Además, con un solo clic pueden moverse de forma horizontal para comparar el comportamiento de un insumo clave en todos los proyectos de manera simultánea.
- Flexibilidad para el equipo técnico: Cada director de obra tiene una forma particular de analizar su entorno. Por lo tanto, el sistema permite flexibilizar los reportes e indicadores visuales para satisfacer la necesidad de cada profesional.
- Control frente a entes reguladores: En un entorno donde las entidades de control cruzan datos constantemente con inteligencia artificial, la constructora puede auditar sus propios procesos internos bajo la misma óptica exacta.
C. Conclusión
La información es el activo más valioso de una constructora, pero solo si es accesible y fácil de interpretar para quienes toman las decisiones del día a día. En consecuencia, la analítica avanzada no llegó para reemplazar la experiencia de tu equipo en el campo, sino para darle superpoderes a tus datos operativos. Facilitar que la información fluya sin barreras es la clave definitiva para liderar el sector.





