Cuando una constructora decide modernizar sus operaciones e implementar un nuevo software, la gerencia suele enfocarse en las capacidades técnicas, los servidores o los módulos financieros. Sin embargo, el verdadero reto no es el código del programa; por el contrario, es la mente de las personas. La tecnología solo funciona si el equipo decide adoptarla.
En su paso por Un Café con Multifox, David Ortiz, socio de Constructora Viva Mayales, fue muy honesto sobre este proceso: la implementación inicial fue un camino duro. Por esta razón, el verdadero desafío para las empresas de construcción no radica en comprar software, sino en transformar la cultura organizacional y estandarizar los procesos de personas que llevan años haciendo las cosas a su manera. En este escenario, liderar una correcta adopción tecnológica es el único camino al éxito.
A. La resistencia al cambio: El enemigo invisible
En las constructoras tradicionales, la falta de procesos unificados genera vicios operativos complejos:
- La anarquía del Excel: Cada director de proyecto o residente de obra crea sus propios formatos y archivos, celoso de su forma de trabajar. Por lo tanto, la información institucional se fragmenta.
- Miedo a la fiscalización: La automatización de procesos genera temor porque expone de inmediato los errores de digitación, las demoras en almacén o los sobrecostos en tiempo real.
- Rotación de personal: Como reconoció David Ortiz, en el proceso de cambio “muchas personas quedaron en el camino”. Por consiguiente, esto ocurrió porque fueron incapaces de adaptarse a seguir un proceso institucional único.
B. Claves para liderar la adopción tecnológica
Para que la migración digital sea exitosa y sostenible, el liderazgo debe abordar el proyecto desde la cultura y no desde la imposición. De este modo, la adopción tecnológica se consolida bajo tres pilares fundamentales:
- Estandarizar antes de digitalizar: No se puede automatizar el caos. Además, actividades diarias como registrar un cliente en ventas, cargar un presupuesto o hacer un control de costos deben responder a un proceso específico que todos sigan al pie de la letra.
- Acompañamiento e intermediación: Contar con un aliado tecnológico que no solo venda el sistema, sino que escuche y brinde soporte continuo es vital para disminuir la frustración del equipo operativo.
- El rol del “traductor in-house”: Una estrategia clave de Viva Mayales fue contratar un ingeniero de sistemas dedicado exclusivamente a actuar como puente de comunicación. Por esta razón, este profesional sirve como intérprete entre el software, el equipo contable, el área de ventas y el personal de obra.
C. Conclusión
La transformación digital es un viaje cultural, no un evento de sistemas. En consecuencia, las herramientas tecnológicas brindan el orden y los procesos necesarios para salir de la zona de confort del mercado local y expandirse a nivel nacional, pero son las personas quienes los hacen realidad. El éxito en la adopción tecnológica de las grandes constructoras no está en sus computadores, sino en la disciplina de sus equipos de trabajo.





